{"id":1771,"date":"2018-10-03T04:56:40","date_gmt":"2018-10-03T04:56:40","guid":{"rendered":"http:\/\/inakayal.revistaanfibia.com\/?p=1771"},"modified":"2018-10-03T04:56:40","modified_gmt":"2018-10-03T04:56:40","slug":"el-recorrido","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/inakayal.revistaanfibia.com\/index.php\/2018\/10\/03\/el-recorrido\/","title":{"rendered":"El recorrido"},"content":{"rendered":"<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u2018La Marcha de la Muerte\u2019 es uno de los hechos\u00a0 menos narrados de la historia de la conquista, pero que todav\u00eda vive en la memoria de los habitantes de la zona.\u00a0 En Valcheta, R\u00edo Negro -a 1300 km de Buenos Aires- en 1885 se levantaron campos de concentraci\u00f3n con alambres de tres metros de alto donde se amonton\u00f3 a los sobrevivientes de la campa\u00f1a antes de obligarlos a una marcha forzada hasta Carmen de Patagones, la \u00faltima ciudad al sur de la provincia de Buenos Aires. Eran cientos de hombres, mujeres, ancianos y ni\u00f1os tomados prisioneros por el ej\u00e9rcito.\u00a0 Antes, muchos hab\u00edan caminado cientos de kil\u00f3metros arriados como animales, encerrados en corrales, asesinados por el camino.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Si bien existen muy buenas investigaciones sobre el tema, hay un solo testimonio extenso sobre el desarrollo de la Marcha de la muerte. Fue grabado por el antrop\u00f3logo alem\u00e1n <\/span><span style=\"font-weight: 400;\">\u00a0Robert Lehmann-Nitsche<\/span><span style=\"font-weight: 400;\"> en la ciudad de La Plata a principios del siglo XX. El entrevistado, un mapuche de nombre Katr\u00fclaf, le hizo un relato pormenorizado de todo el trayecto. Habl\u00f3 en una lengua, el Mapudungum. El testimonio fue traducido al Alem\u00e1n y y estuvo guardado hasta hace pocos a\u00f1os. Primero lo recuper\u00f3 una linguista argentina, \u00a0y luego fue publicado por <\/span><span style=\"font-weight: 400;\">\u00a0<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">Margarita Canio Llanquinao y Gabriel Pozo Menares en el libro \u201c<\/span><b>Historia y conocimiento oral mapuche<\/b><span style=\"font-weight: 400;\">. Sobrevivientes de la \u201cCampa\u00f1a del Desierto\u201d y \u201cOcupaci\u00f3n de la. Araucan\u00eda\u201d (1899-1926)\u201d. <\/span><span style=\"font-weight: 400;\">\u00a0El testimonio es fundamental porque narra situaciones, lugares y da detalles in\u00e9ditos de la marcha. <\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u201cPasamos seis meses de estar amarrados. Fue entonces que lleg\u00f3 noticia\u201d cuenta Katr\u00fclaf. \u201cLleg\u00f3 un capit\u00e1n, lleg\u00f3 con veinte soldados. Entonces le dijeron: \u201cabsolutamente todos ustedes ser\u00e1n llevados a Chichinales,. Saiweke hace rato que est\u00e1 en Chichinales. Absolutamente todos ya se fueron a presentar\u201d.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Diezmados, los que lograron superar esas traves\u00eda fueron llevados en barco a Buenos Aires y luego confinados en la Isla Mart\u00edn Garc\u00eda o en Tigre. All\u00ed se sol\u00edan hacer \u2018reparto de indios\u2019 entre familias que los llevaban como criados. La familia de Inakayal, junto a la de los caciques Foyel y Sayhueque fueron trasladadas al Museo de Ciencias Naturales, donde vivieron como prisioneros.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">En parte de ese camino que hicieron aquellos prisioneros, hoy hay varias comunidades rodeadas de conflictos de tierra. La mayor\u00eda se debate entre recuperar y mantener su cultura o perderlo todo. <\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">#InakayalVuelve \u00a0consiste en desandar el camino de esa \u2018Marcha de la muerte\u2019 por tierra: hacer una marcha atr\u00e1s real y simb\u00f3lica para buscar los lazos de continuidad entre el pasado y el presente de esos pueblos. El viaje comienza en los archivos del Museo de Ciencias Naturales de La Plata, y consistir\u00e1 en desandar por tierra todo la ruta que hicieron los Mapuche al ser tomados prisioneros, visitando las comunidades que est\u00e1n en el camino. Despu\u00e9s de hacer ese recorrido, volveremos por la ruta que sol\u00edan usar los antiguos para ir desde el mar hasta la la cordillera. Por eso nuestro viaje termina casi 2000 km al sur, en Bariloche, donde sol\u00eda vivir Inakayal, el m\u00e1s conocido de esos cautivos. <\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Esa \u201cmarcha al rev\u00e9s\u201d no solo tiene el objetivo de contar ese aspecto tan poco narrado de la \u2018Campa\u00f1a al desierto\u2019. Ese volver atr\u00e1s -un \u2018rebobinado\u2019 de la Marcha de la muerte- es tambi\u00e9n una forma de descubrir las consecuencias, las tensiones y las rupturas con esa parte olvidada de la historia. \u00a0<\/span><\/p>\n<p>La lista de ciudades que queremos visitar est\u00e1 en plena construcci\u00f3n: empezamos el trabajo en el terreno con algunas ideas generales, y la idea es ir descubriendo la historia en el camino. Queremos bordar, pero sobre todo escuchar.<\/p>\n<p>Estos son algunas de las ciudades, pueblos y parajes que nos gustar\u00eda visitar para bordar en ellas y para poder contar y des-andar esta historia:<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Isla Mart\u00edn Garc\u00eda<br \/>\n<\/span><span style=\"font-size: 1rem;\">Museo de Ciencias Naturales de La Plata<br \/>\n<\/span><span style=\"font-size: 1rem;\">Carmen de Patagones<br \/>\n<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">Valcheta<br \/>\n<\/span><span style=\"font-size: 1rem;\">Gaiman<br \/>\n<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">Las Chapas<br \/>\n<\/span><span style=\"font-size: 1rem;\">Las Grutas<br \/>\n<\/span><span style=\"font-size: 1rem;\">Los Menucos<br \/>\n<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">Trelew<br \/>\n<\/span><span style=\"font-size: 1rem;\">Las Chapas<br \/>\n<\/span><span style=\"font-size: 1rem;\">Corral Charmata<br \/>\n<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">San Antonio Oeste<br \/>\n<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">Ingeniero Jacobacci<br \/>\n<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">San Carlos de Bariloche<\/span><\/p>\n<p>Si viv\u00eds en alguna de ellas o invitarnos a bordar en el camino entre una y otra, pod\u00e9s escribirnos.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h2>Campo de concentraci\u00f3n el Valcheta<\/h2>\n<div id=\"attachment_1731\" style=\"width: 792px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-1731\" class=\"wp-image-1731 size-full\" src=\"http:\/\/enredar.me\/wp-content\/uploads\/2016\/07\/dos-vallcehta.jpg\" alt=\"\" width=\"782\" height=\"553\" \/><p id=\"caption-attachment-1731\" class=\"wp-caption-text\">En las m\u00e1rgenes del R\u00edo Valchetas existen en la actualidad bajo la vijilancia de una Comisar\u00eda Policial, no menos de 500 indios sometidos; seg\u00fan informes fidedignos que esta comisi\u00f3n ha recogido, viven en la mayor miseria sin que haya esperanza de que se civilicen por falta de medios conducentes a ese fin. Esta comisi\u00f3n piensa que por humanidad y conveniencia del pa\u00eds debe modificarse este estado de cosas (\u2026)<br \/>(AGN-DAI, Exp Grales 1889, leg 25, n 7977).<br \/>Pilar P\u00e9rez, \u00ab Futuros y fuentes: las listas de ind\u00edgenas presos en el campo de concentraci\u00f3n de Valcheta, R\u00edo Negro (1887) http:\/\/journals.openedition.org\/nuevomundo\/68751<\/p><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h2>Los lugares que queremos visitar (listado abierto)<\/h2>\n<div class=\"clearfix\"><\/div>\n<p><iframe loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/www.google.com\/maps\/d\/embed?mid=1UvH6UNTZ0qmeX30PxMVy7w6Yib5fQLMK\" width=\"940\" height=\"680\"><span data-mce-type=\"bookmark\" style=\"display: inline-block; width: 0px; overflow: hidden; line-height: 0;\" class=\"mce_SELRES_start\">\ufeff<\/span><\/iframe><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u2018La Marcha de la Muerte\u2019 es uno de los hechos\u00a0 menos narrados de la historia de la conquista, pero que todav\u00eda vive en la memoria de los habitantes de la zona.\u00a0 En Valcheta, R\u00edo Negro -a 1300 km de Buenos Aires- en 1885 se levantaron campos de concentraci\u00f3n con alambres de tres metros de alto [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":1600,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[41],"tags":[],"class_list":["post-1771","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-info"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/inakayal.revistaanfibia.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1771","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/inakayal.revistaanfibia.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/inakayal.revistaanfibia.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/inakayal.revistaanfibia.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/inakayal.revistaanfibia.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1771"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/inakayal.revistaanfibia.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1771\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/inakayal.revistaanfibia.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/1600"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/inakayal.revistaanfibia.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1771"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/inakayal.revistaanfibia.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1771"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/inakayal.revistaanfibia.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1771"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}