{"id":1672,"date":"2018-05-22T12:18:12","date_gmt":"2018-05-22T12:18:12","guid":{"rendered":"http:\/\/inakayal.revistaanfibia.com\/?page_id=1672"},"modified":"2018-05-22T15:03:35","modified_gmt":"2018-05-22T15:03:35","slug":"alquimia-para-la-imagen-un-prisionero","status":"publish","type":"page","link":"https:\/\/inakayal.revistaanfibia.com\/index.php\/alquimia-para-la-imagen-un-prisionero\/","title":{"rendered":"Alquimia para la imagen un prisionero"},"content":{"rendered":"<div class=\"wpb-content-wrapper\"><p>[vc_row full_width=\u00bbstretch_row\u00bb][vc_column video_bg=\u00bbyes\u00bb video_bg_url=\u00bbhttps:\/\/www.youtube.com\/watch?v=8NbArSUMYhs\u00bb]\n\t\t\t<section class=\"imagebg videobg height-100\" data-overlay=\"4\">\n\t\t\t\t<div class=\"youtube-background\" data-video-url=\"8NbArSUMYhs\" data-start-at=\"0\"><\/div>\n\t\t\t\t<div class=\"background-image-holder\">\n\t\t\t\t\t<img decoding=\"async\" width=\"1800\" height=\"1013\" src=\"https:\/\/inakayal.revistaanfibia.com\/wp-content\/uploads\/2018\/05\/video-fondo.jpg\" class=\"attachment-full size-full\" alt=\"\" srcset=\"https:\/\/inakayal.revistaanfibia.com\/wp-content\/uploads\/2018\/05\/video-fondo.jpg 1800w, https:\/\/inakayal.revistaanfibia.com\/wp-content\/uploads\/2018\/05\/video-fondo-300x169.jpg 300w, https:\/\/inakayal.revistaanfibia.com\/wp-content\/uploads\/2018\/05\/video-fondo-768x432.jpg 768w, https:\/\/inakayal.revistaanfibia.com\/wp-content\/uploads\/2018\/05\/video-fondo-1024x576.jpg 1024w\" sizes=\"(max-width: 1800px) 100vw, 1800px\" \/>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<div class=\"container pos-vertical-center\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"row\">\n\t\t\t\t\t\t[vc_column_text]<\/p>\n<h1 style=\"text-align: center;\"><strong>Alquimia para la foto de un prisionero<\/strong><\/h1>\n<p>[\/vc_column_text]\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t<\/section>\n\t\t[\/vc_column][\/vc_row][vc_row][vc_column width=\u00bb1\/6&#8243;][\/vc_column][vc_column width=\u00bb2\/3&#8243; el_id=\u00bbalquimia\u00bb][vc_column_text]En la ventana hay cuatro fotos de Inakayal. Estan colgadas con broches, una al lado de la otra: se est\u00e1n secando. Escribir esto en esta \u00e9poca puede significar que las agarr\u00f3 la lluvia. Pero no, es otra cosa. Son copias manuales, hechas al viejo estilo: las copi\u00e9 con una t\u00e9cnica antigua que se llama Van Dick Brown. Revel\u00e9 cada una a distintas horas del d\u00eda y son diferentes por varios factores. Las nubes y la posici\u00f3n del sol, el tiempo que las dej\u00e9 a la intemperie o bajo el agua: todo conspir\u00f3 para que cada imagen tuviese su propia personalidad.<\/p>\n<p>Est\u00e1n mojadas porque el \u00faltimo paso es lavarlas en agua durante un rato largo.<\/p>\n<p>\u00bfPor qu\u00e9 hacer algo as\u00ed, cuando es m\u00e1s f\u00e1cil imprimirlas en un laboratorio digital? No se trata solo de entregarse al azar y la emoci\u00f3n de los procesos artesanales.<\/p>\n<p>La imagen de Inakayal mirando a c\u00e1mara fue tomada en el Museo de Ciencias Naturales de la Plata en 1886, cuando el lonko estaba prisionero all\u00ed. Es el retrato de un hombre que supo ser libre y que al momento de ser fotografiado estaba derrotado. Le tomaron esa foto para estudiarlo como a un bicho de laboratorio, y ya es sabido que la foto del carcerelo es una foto que roba el alma.<\/p>\n<p>Cuando empec\u00e9 a pintarla y bordarla, la idea era sanarla. Inakayal es uno de los protagonistas centrales de la historia Mapuche reciente y es triste que la imagen que tengamos de \u00e9l sea una imagen tomada por sus carceleros.<\/p>\n<p>Lo m\u00e1s dif\u00edcil de todo el proceso fue acceder a un archivo de buena calidad. Las fotos circulan por internet en distintas resoluciones, la mayor\u00eda de ellas bastante malas. Buscando en lo profundo de internet llegu\u00e9 a alg\u00fan lugar: una biblioteca europea las digitaliz\u00f3, pero la resoluci\u00f3n es media y apenas alcanza para una impresi\u00f3n peque\u00f1a. Trabaj\u00e9 sobre esa imagen hasta que d\u00ed con quienes cre\u00eda que ten\u00edan la versi\u00f3n original. Para conseguirla viaj\u00e9 unos cuantos kil\u00f3metros algunas veces: visit\u00e9 archivos personales, me entrevist\u00e9 con antrop\u00f3logos y viejos fot\u00f3grafos. Lo mejor que pude conseguir fue una versi\u00f3n que se pod\u00eda imprimir en 18&#215;24 cent\u00edmetros. La pint\u00e9, la imprim\u00ed, la bord\u00e9: hice ese ritual con cada una de las fotos que recopil\u00e9 de distintas fuentes. As\u00ed naci\u00f3 Restituci\u00f3n.[\/vc_column_text][\/vc_column][vc_column width=\u00bb1\/6&#8243;][\/vc_column][\/vc_row][vc_row][vc_column][vc_single_image image=\u00bb1689&#8243; img_size=\u00bblarge\u00bb alignment=\u00bbcenter\u00bb][\/vc_column][\/vc_row][vc_row][vc_column width=\u00bb1\/6&#8243;][\/vc_column][vc_column width=\u00bb2\/3&#8243;][vc_column_text]A fines del a\u00f1o pasado la Comunidad Mapuche Epu Lafken nos invit\u00f3 junto a Mariana Corral a llevar la muestra a Los Toldos, provincia de Buenos Aires. De all\u00ed volvimos con un notici\u00f3n: el archivo del Museo de Ciencias Naturales es accesible. Las fotos se pueden conseguir escaneadas del original. Tard\u00e9 un a\u00f1o en enterarme de eso porque la vida es as\u00ed a veces: los procesos se toman su tiempo para madurar.<\/p>\n<p>La primera foto sobre la que trabaj\u00e9 en esta nueva etapa es la de Inakayal. El encuentro fue imponente: la foto es perfecta, pesada, bella. La pint\u00e9 con el pulso casi temblando. Cuando la fui a imprimir decidimos hacerla en 50&#215;60 y enmarcarla enseguida para poder bordarla de manera colectiva.<\/p>\n<p>[\/vc_column_text][\/vc_column][vc_column width=\u00bb1\/6&#8243;][\/vc_column][\/vc_row][vc_row][vc_column][vc_single_image image=\u00bb1687&#8243; img_size=\u00bblarge\u00bb alignment=\u00bbcenter\u00bb][\/vc_column][\/vc_row][vc_row][vc_column width=\u00bb1\/6&#8243;][\/vc_column][vc_column width=\u00bb2\/3&#8243;][vc_column_text]El primer viaje con la foto fue para visitar amigos. Y si a m\u00ed me hab\u00eda emocionado ver tan n\u00edtida la imagen del lonko, lo que vi en los rostros de la gente que se iba encontrando con \u00e9l era algo que estaba entre la sorpresa y la conmoci\u00f3n: como si se encontraran por primera vez con la imagen de un pariente. Vi gente lagrimear, quedarse en silencio, acariciarla.<\/p>\n<p>A cada persona con la que me encontr\u00e9 tuve que promerterle volver con una copia para dejarles. En cada uno de esos lugares hab\u00eda visto el retrato de Inakayal fotocopiado y pixelado, impreso de las versiones que circulan por la web.<\/p>\n<p>Hacer varias copias digitales ser\u00eda lo m\u00e1s f\u00e1cil y econ\u00f3mico. Pero si la idea es sanar las fotos, hay que animarse a ir m\u00e1s all\u00e1. Tom\u00e9 dos decisiones: la primera es que la obra coloreada est\u00e1 a disposici\u00f3n para qui\u00e9n quiera darle un uso no comercial. Solo tienen que pedirla.<\/p>\n<p>El segundo paso es revertir el proceso en el que fue tomada. As\u00ed como la idea es bordar en el camino para rebobinar la marcha de la muerte, tambi\u00e9n podemos so\u00f1ar con rebobinar el proceso fotogr\u00e1fico.<\/p>\n<p>Para empezar convert\u00ed la foto en negativo y la imprim\u00ed sobre una filmina. Luego, con la guita de Pablo Kolodny recorrimos la historia de la fotograf\u00eda hasta dar con el proceso que m\u00e1s se ajustaba a lo que quer\u00eda hacer. El Van Dick Brown es un proceso del siglo XXII. Da lindos contrastes, pero sobre todo tiene algo que lo vuelve clave: el revelado se hace con luz solar. La opci\u00f3n de reproducir las im\u00e1genes con el sol de la Patagonia se present\u00f3 como una epifan\u00eda.<\/p>\n<p>El proceso de copiado se va a hacer -siempre que sea posible- en cada uno de los lugares donde bordemos fotos.<\/p>\n<p>El proceso es qu\u00edmico, pero tambi\u00e9n alqu\u00edmico. Se trata de devolver a la luz lo que fue hecho en la oscuridad del genocidio.[\/vc_column_text][\/vc_column][vc_column width=\u00bb1\/6&#8243;][\/vc_column][\/vc_row][vc_row][vc_column][vc_single_image image=\u00bb1693&#8243; img_size=\u00bblarge\u00bb alignment=\u00bbcenter\u00bb][\/vc_column][\/vc_row]<\/p>\n<\/div>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>[vc_row full_width=\u00bbstretch_row\u00bb][vc_column video_bg=\u00bbyes\u00bb video_bg_url=\u00bbhttps:\/\/www.youtube.com\/watch?v=8NbArSUMYhs\u00bb][\/vc_column][\/vc_row][vc_row][vc_column width=\u00bb1\/6&#8243;][\/vc_column][vc_column width=\u00bb2\/3&#8243; el_id=\u00bbalquimia\u00bb][vc_column_text]En la ventana hay cuatro fotos de Inakayal. Estan colgadas con broches, una al lado de la otra: se est\u00e1n secando. Escribir esto en esta \u00e9poca puede significar que las agarr\u00f3 la lluvia. Pero no, es otra cosa. 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